El ojo del gato Es una historieta que comenzó a salir por capítulos en la revista “Letras Rojas”  de la mano de Dyana Els Pinha Perez y Marcos Rodrigo Ramos

sus autores, y a la vez, fundador y directora de arte respectivamente.

Quisimos llevarla hasta ustedes, no solamente por la particular línea que tiene dicha obra, sino también, para estrechar esa distancia existente entre la literatura,

Y esta que pareciera otra literatura por el solo hecho de estar historietada, (o ilustrada).

Para aquellos que en algún momento intentamos algo similar a esto, sabemos lo difícil de trabajar en dupla con otro artista, tratando de que ambos elementos

( el guión y el dibujo) se lleven de la mano, para lograr en definitiva una fusión de ideas que plazca y refleje el espíritu de cada uno de sus creadores. También es necesario decir que no abundan en nuestro país, este tipo de proyectos en común, y que pretendemos a partir de ahora, poder brindarles a aquellos creadores que como tantos de nosotros, no tienen acceso a publicar, si no es en forma personal, un espacio en donde sus esfuerzos puedan ser vistos con el respeto que se merecen.

Sin más preámbulos les presentaremos la obra tal cual apareció en una edición especial en el 2006, es decir

Separada por capítulos.

Esperemos sea de su agrado.

 

 

 

Prologo

 

Un simple roedor puede aparecer en el patio de una casa. Pero ¿quién puede imaginar que detrás de aquel encuentro inesperado, se esconde un mundo oscuro y siniestro? Un mundo capaz de quitarle la calma a cualquiera. Las cosas no son lo que parecen, y existen tantas realidades como gigantescas ratas existen en las madrigueras..... La vida de Juan Salvo da un giro de 180° y de la noche a la mañana se encuentra enredado en los hielos horrorosas de una secta que deberá combatir.

Una novela fantástica que habrá de conmoverlo, como una rata infecta que habrá de morderlo desde la primera pagina.

Rodrigo Ramos Y Dyana Els Pinha Perez nos entregan una historia macabra, siguiendo el camino oscuro, lleno de cosas horribles, que alguna vez se abriera Philips Lovercraft, resultando ser sus más dignos herederos.

Con lejanas reminiscencias del imaginario egipcio y su adoración al Dios Osiris, los personajes de la secta, adoran al Dios Buzrrael, mitad hombre y mitad rata.

Cuando la vida parece ir bien y el amor llama a nuestra puerta, por debajo de la misma se puede tejer otra realidad, se pueden formar las madrigueras del terror para la peor pesadilla humana.

 

                                                                                                                    Diego González