“Si la historia la escriben los que ganan,
esto quiere decir que hay otra historia;
la verdadera historia.
Quien quiera oír que oiga”
Lito Nebbia
Tal tendría que empezar
diciendo, que en realidad no era este el articulo que me había propuesto
escribir, ya que el articulo, como entidad misma, creció solo y reclamo un
espacio preciso, que les puedo asegurar, no estaba en mis planes.
Esto debe obedecer, seguramente, a un problema personal. Tal vez tendí a minimizar el tema, y no desde el acto conciente de restarle merito, sino mas bien a causa de desconocer puntualmente, cuanto mas grande e importante era en definitiva el concepto del tema a tratar.
La idea (llena de buena voluntad) era escribir un articulo sobre nuestros indígenas, sobre su indeseable marginalidad, sobre su discriminación, y sobre el entorno oscurantista que supieron crear alrededor de su historia, siempre escondida para nosotros.
Me llevaba hacia delante, la frase de una canción de Lito Nebbia “si la historia la escriben los que ganan.....” y no es necesario hacer un esfuerzo, para darnos cuenta, de quien nos ha contado la historia, y de quien la ha escrito.
Pronto puse manos a la obra, buscando material que me guiara en la producción del articulo, y debo decir para ser justo, que contrariamente a lo que suponía, la cantidad de material que encontré, fue tanta, y tan calificado, que no solo me sorprendió, sino que,
abrió un espectro tan claro referente a nuestro indígena, que como antes dije, el articulo tomo un enfoque diferente al pensado.
La idea central, era la recuperación del espacio de nuestro indígena, pero pronto me di cuenta que era imposible. ¿Cómo recuperar algo que nunca se tuvo? ¿Entonces...?
Entonces mas
que recuperar, tendríamos que revalorar su estatus humano, social y cultural,
para poder comprender, en primer lugar e que estamos
hablando.
Surge entonces la primera y fundamental pregunta. Aquella que la historia mentirosa que heredamos, y la enseñanza distraída que tenemos, nunca quiso que nos hiciéramos.... ¿Qué es el indio...?
En principio, el indio, es ni mas ni menos, que el verdadero dueño de toda la tierra que pisamos en nuestro país.
Aquel, al que el invasor español, mato, robo y aniquilo culturalmente.
Cuando el mercenario de la corona española Cristóbal Colon llego a estas tierras, se encontró con que había habitantes. Habitantes con una cultura y una organización social, que en algunos casos data de 4000 años . Pero su mandato era claro, buscar nuevas tierras, invadirlas, dominar a sus pobladores, e intentar sacar cuanto rédito económico se pudiese, sin importar los medios.Cuando los españoles llegaron a nuestras tierras, existían por lo menos 30 diferentes etnias de aborígenes en nuestro país:
: 1) Atacamas; 2) Calchaquíes; 3) Omaguacas; 4) Chané; 5) Chiriguanos; 6) Agaces; 7) Mbayas; 8) Ayaguaes; 9) Guaraníes; 10) Tobas; 11) Matacos; 12) Signipes; 13) Vilelas; 14) Diaguitas; 15) Lules; 16) Malbalaes; 17) Ojotaes; 18) Tonocotés; 19) Mocovíes; 20) Abipones; 21) Chaná-Timbú; 22) Charrúas; 23) Pampas; 24) Comechingones; 25) Huarpes; 26) Ranqueles; 27) Pehuenches; 28) Tehuelches septentrionales; 29) Tehuelches meridionales; 30) Onas; 31) Yámanas.
Cada uno de estos pueblos, fue sistemáticamente aniquilado por el invasor español, y por mucho traidor connacional al que al que la historia llama prócer.
Gruesa deuda cultural tiene la historia, para con nuestro pueblo, y sepa el lector desprevenido, que la lucha no ha cesado, y no debe cesar.
Si desde nuestra escuela primaria, y secundaria, se nos enseñara la historia de estos pueblos, que son ni mas ni menos, que nuestra misma simiente nacional, otra seria la forma en que mirara riamos al mundo, otro el orgullo que se abrigaría en nuestros
corazones, y otra la forma de sentir correr la sangre en nuestras venas.
¿Será
tal ves por esto que nos lo niegan?
Luis Aguirre
de la
Revista El Rescoldo
de Agosto del 2
