Alderete
Un gran artista...
A la vuelta de la esquina
Posiblemente, esto no sea un avatar de hoy día, ni siquiera, una forma de ser particular a
nuestra idiosincrasia, ya que desde
siempre, uno ha escuchado frases como “nadie es profeta en su tierra” o “Si queres fama morite a tiempo”.
Lo cierto, es que muchas veces, no nos damos cuenta o
no sabemos valorar, cosas que por cotidianas (o por vecinas a lo cotidiano),
parecerían pasar desapercibidas.
Desde la mayoría de los medios, nos vemos bombardeados
con una actualidad “Macro” macroeconomía, macro política, macrocultural....
pero cada uno de los segmentos que contienen estas macros , desaparecen de
cualquier punto a evaluar; como si solo la suma total, o el resultado final,
fuera lo relevante, perdiéndose en el camino a él, todo tipo de concepto.
Buscamos profunda y profusamente, caracteres y
señales en donde reflejar nuestro ser nacional, y sin embargo, no nos detenemos
ante pequeñas cosas que a pesar de
mantener un bajo perfil, nos encarnan desde lo más intimo.
Rodolfo Arnoldo Alderete, es uno de estos casos,
Escultor, decorador, pintor; dueño de un vuelo tradicionalista, que le mereció
ser declarado “Ciudadano Ilustre en el Partido de Moreno” el 10 de marzo del
2004.
Quien no ha
pasado por frente el cementerio, y se ha regocijado al ver los murales que allí
pintó, trayéndonos a la memoria, a otro de nuestros artistas morenenses
reconocido a nivel mundial, me refiero a Florencio Molina Campos.
Artista que
nunca se a negado al aporte desinteresado, y muestra de ello es no solo los
murales del cementerio y de la entrada a Moreno, sino un sin fin de pinturas
plasmadas por centros tradicionalistas; escuelas; plazas; sociedades de
fomentos, y hasta vecinos, que se han acercado a pedirle si les pintaba alguna
cosa en la pared de algún local, o aún dentro de su propia casa.

Alderete nació
un 14 de Junio de 1929 en Tres Lomas, Pvcia. De Bs. As, ya a los ocho años
comenzó sus estudios de dibujo y cerámica en la escuela privada del profesor
Magín Sirera, egresado en dibujo artístico y publicitario en la escuela Zier
siguió sus estudios en Bellas artes de Tandil, donde cursó escenografía y
arquitectura con el profesor Ernesto Valor.
Se presento en
exposiciones y salones provinciales, adjudicándose un sin fin de premios, como
los del Jardín Botánico; Caminito de la Boca, Tandil y Lobería.
Son de su
autoría, símbolos para diversos partidos municipales, y monumentos, entre los
que podemos mencionar,
Monumento al
Indio, en Los Toldos; monolito a Miguel Franco, en Lujan, Monumento al Gaucho,
en Lobos entre otros de
una larga
lista.
Su casa, como no
podía ser menos, tiene la huella de su creatividad y talento.
Embellecida con los dones de este artista, su frente, es una alegre rememoración de las antiguas cabañas de troncos, y allá en el patio, en bajo relieve, contra su pared medianera, bravos baguales cimarrones parecen querer abrirse cancha hacia un hipotético horizonte.
Toda extensión, parece quedarse corta, cuando su entendimiento de formas y colores se despliega,
Y ahí esta, como un vecino más, con la humildad de los grandes, que no necesitan vanagloriarse para trascender, querido y respetado por este pueblo Morenense, que se enorgullece de contarlo como propio.
Desde aquí, desde “El Rescoldo” un sincero gracias maestro, por hacer nuestras calles y nuestros días, más bellos.
Gracias Maestro....
El Rescoldo